25 may 2007

A veces el silencio y el miedo matan al amor.


- ¿A dónde vamos Juan? Si me acerco más al agua mis alas pueden mojarse y entonces no podría volar al lugar de donde vine. Tendría que quedarme para siempre contigo aquí.
La pequeña Adelí miraba al muchacho un brillo de esperanza en los ojos. Realmente deseaba que Juan la abrazara y caer rodando, unidos en un beso, hasta la orilla del mar, para permaneces siempre unidos.
- ¿Eres un hada?
- No Juan, no soy un hada.
- Me hubiera gustado que fueras un hada para pedirte un deseo, solo uno.
- ¿Y qué deseo es ese Juan?
- Me gustaría que mi amada no se marchara nunca, me gustaría estar siempre a su lado. Pero ella quiere marcharse al lugar donde nació y yo no puedo ir hasta allí. No la volveré a ver jamás.

La mirada de los dos jóvenes se nubló con la tristeza y el silencio dio paso al rugido de las olas.
Él ama a otra – pensaba Adelí mientras contenía el llanto.
Ella quiere marcharse – pensaba Juan con la vista fija en el mar.

Al caer la tarde llegó la despedida, la muchacha batió sus alas con furia y se elevó hacia el horizonte sonrojado mientras rompía a llorar maldiciendo el destino cruel que puso en su camino al ser que amaba sin ser correspondido su amor. Juan permaneció ausente, mirando hacia el punto donde la vio por última vez, hasta que el frío de la noche caló en sus huesos y el dolor del cuerpo fue tan grande como el del corazón.

A veces el silencio y el miedo matan al amor.

22 may 2007

Corazón coraza - Mario Benedetti


Hoy no me apetece escribir nada, hoy igual que otros muchos días, tampoco creo que importe demasiado, pero ... esta noche tenía la necesidad de recordar aquellos versos que un día alguien me descubrío, no se si fue la magia del poeta, la de la poesía o la de quien me recitó...

Corazón coraza, de Mario Benedetti.

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque la noche pase y yo te tenga
y no.

19 may 2007

UNA HISTORIA DE AMOR Y DUDAS (Cuarta parte)

Al principio, ambas tratábamos de paliar la falta de tiempo que pasábamos juntas como podíamos. Yo me iba con ella cada fin de semana al local en que trabajaba, la observaba desde el otro lado de la barra y me deleitaba con cada movimiento suyo. De vez en cuando se acercaba y cruzábamos algunas palabras, pocas, porque no había mucho tiempo de descanso. Entre semana era ella la que cedía un poco del tiempo que debía emplear para escribir para pasarlo conmigo. Pero todo esto cambiaría.
Primero fui yo quien le pidió que no dejara de escribir por mí. Llegó un momento en que mi conciencia me dio un aviso; más tarde o más temprano, fuera bien o mal, terminaría por echarme en cara aquel sacrificio y por supuesto no estaba dispuesta a ello. Esto no se lo dije, mi argumento era el de siempre; un día las cosas cambiarían y tendríamos mucho tiempo para nosotras.
Luego, paulatinamente dejé de acompañarla a su trabajo de fin de semana. A medida que pasaba el tiempo, aquella llama de amor efervescente se fue graduando hacia un término medio que alumbraba lo justo, de tal modo que, sin apenas darme cuenta, pasaba las horas sola, sentada en la barra de un bar observando como ella coqueteaba con las clientas. Incluso llegué a notarla incómoda por mi presencia. Confiaba en ella, supongo que eso era parte de su trabajo y tenía la certeza de que no llegaría a más, pero yo también me sentía incómoda al verla levantar la mirada para localizarme y dejar de hablar con aquellas chicas que se acercaba, tal vez demasiado, para pedirle una copa.
Así que una noche me sentía mal para salir, otra no tenía ganas y pronto dejó de preguntar. Creo que sintió incluso alivio ante esta nueva situación. Supongo que necesitaba libertad y yo se la di. Pero cuando las cosas empiezan a ir mal, pocas veces se solucionan, y la espiral de sucesos nos conducía, cada vez más ciertamente, al punto de no retorno en que se acaban las historias de amor.
[Continuará...]


Música: Ivan Ferreiro - Canciones para el tiempo y la distancia.

11 may 2007

UNA HISTORIA DE AMOR Y DUDAS ( Tercera parte)

Al comienzo de la relación le expliqué a Esther los motivos que tenía para no decírselo a mis padres. Para ellos sería un gran golpe saber que era lesbiana. Consideraba que no merecía la pena hacerles daño por una relación que acababa de comenzar y sin saber si sería duradera. Pero antes de que ella pudiera tomárselo a mal le aclaré que estaba completamente segura de tener en ella a mi pareja de por vida. Aún así, muchas relaciones no funcionan y terminan rompiéndose al cabo de un tiempo, unas veces en los primeros acercamientos y otras al comienzo de la convivencia; porque cada parte descubre en la otra, cosas que no le gustan y con las que se ve incapaz de vivir. Algunas personas se aman profundamente, pero eso no es suficiente; debe existir una afinidad, gustos comunes y la capacidad de ceder en algunos puntos.
En realidad, algo en mí, tal vez mi sexto sentido, emitía una voz de alarma. No podía perder a mi familia por algo que no iba a durar. Porque sentía que la pedrería y entonces estaría sola. Eso me daba mucho miedo, siempre he necesitado seguridad, la que no tengo y busco en otras personas. Necesitaba a mi familia como un jugador necesita un comodín. Ojala me hubiera equivocado, pero por desgracia acerté en todo.
Esther aceptó esta condición y me prometió no exigirme nunca que hiciera pública nuestra situación, según ella, podía vivir el resto de su vida a mi lado manteniendo una relación secreta, solo le importaba yo. Por supuesto, esto tampoco seria cierto, aunque creo firmemente que cuando lo dijo lo sentía de veras.
Para mis padres y amigos, Esther era una amiga con la que compartía piso, una persona estupenda con la que todos se llevaban fenomenal. Ella era así, una mujer amable, alegre y muy positiva. Siempre dispuesta a tender su mano a quien la necesitara.
El amor que sentía por ella me daba fuerzas para todo, desde que la conocí tuve la sensación de que nada podía pararme, y no habría fuerza en el mundo que me separara de ella, ni los prejuicios, ni los comentarios. Solo ella me importaba. Aunque, como ya he dicho, algo me frenaba para con mi familia. No era así con el resto del mundo, no me importaba caminar por la calle cogida de su mano, ni abrazarla, ni besarla en publico. Era mi mundo, uno nuevo que acababa de descubrir y al que me entregaba por completo, o casi. Llevaba demasiados años intentando engañarme, pero la verdad siempre termina por aparecer. Y la verdad era que soy lesbiana, y la verdad era que aquella relación no funcionaria.
[Continuará...]
Música: Moby & Eva Amaral - Escapar.

8 may 2007

Entre tanto...

El amor y el odio se convierten en caldo de cultivo. Yo quise cultivar sonrisas para recolectar abrazos. Pero solo me abrazó la soledad de los soñadores. Y al soñar que reposaba en tu cielo un nuevo sol comenzó a iluminar mi vida. Ahora vivo para amar y luchar contra el odio, recolectando sonrisas que producen abrazos y la soledad será quien me sueñe.
Música: Tori Amos - Crucify

4 may 2007

UNA HISTORIA DE AMOR Y DUDAS. (Segunda parte)

Cuando tenía 23 años conocí a Esther, trabajaba en un local de copas los fines de semana y desde el primer momento, algo en mi interior me dijo que era especial. Tres meses más tarde compartíamos piso en el centro. Era pequeño, así lo decidimos, por comodidad y por economía. Por aquel tiempo yo trabajaba en un supermercado, ese era mi tercer trabajo. Antes había sido dependienta en una tienda de ropa y camarera en un local de comida rápida. Ella, sin embargo, había terminado recientemente la universidad y éste era su primer empleo.
Nos fuimos a vivir juntas cuando consiguió un segundo trabajo que le reportaba más ingresos que el primero, aunque no lo dejó. Para ella era algo más que un trabajo. Había estudiado periodismo y su intención era ser escritora y casi cada fin de semana volvía a casa con alguna historia nueva que modelaba hasta dejarla a su gusto en el teclado de su viejo portátil.
Entre semana tenía una jornada de 10 horas en un restaurante al que acudían los empleados de las oficinas cercanas. Yo sabía que con el tiempo, aquellas noches de amor y pasión, todas esas caricias y eso de dormir entrelazadas, daría paso a la rutina. Es más, no quería ser yo quien le robara tiempo para escribir. Y así fue como un día, sin darme cuenta, me encontré esperándola en la cama con un libro en las manos y acabando por dormirme sola. Esto se convirtió en el pan de cada día, pero no le di más importancia. Quise creer que era una situación temporal. Un día tendríamos trabajos distintos con unos horarios que nos permitieran estar más tiempo juntas. Quería creerlo, pero algo en mi anunciaba lo contrario.
[ Continuará...]


Música: Doro - Love me in black

Dime si eres un sueño...

En un solo destello desaparece la luna obnubilada por el brillo inconsciente de tu sonrisa. Se calva tu mirada en mí y crea un reguero de ilusiones que transcurren por los surcos que los años dejaron en mi piel. Quiero tocarte, necesito tocarte, mas no lo consigo. Sé que no estoy soñando, porque en los sueños nunca se es tan feliz o tan desdichada, sé que la hierba sobre la que descansa mi cuerpo es real porque siento su humedad llegar hasta mis huesos, sé que estoy aquí y sé que te estoy viendo. Pero aún dudo… ¿eres un sueño?
Música: Don't speak - No Doubt

2 may 2007

UNA HISTORIA DE AMOR Y DUDAS. (primera parte de...¿quién sabe?)

Me llamo Lucía, tengo 35 años, dos hijos y soy lesbiana. A lo largo de mi vida he intentado muchas veces convencerme de que eso no era cierto; convencerme a mí y a los demás.
Hace más de un año que mi marido falleció, yo le quería; no le amaba, pero si le quería, todo lo que se puede querer a alguien sin llegar a amarlo. Con él fui feliz, me sentía segura y pensé que tal vez, hasta ese momento, había estado confundida. Me convencí a mí misma de que podría enamorarme de él, incluso en algún momento tuve esa certeza, aunque la realidad no se hace esperar. Y tanto es así que no pude mentirle, él sabía cuanto le quería, pero también era consciente de que lo que yo sentía no era amor y jamás lo sería. Aún así, se conformó con lo que le daba, tal vez esperanzado con un futuro en el que esto cambiara.
Siempre me trató bien, me amaba y lo demostraba cada día, era un hombre ejemplar con el que no dudé un solo momento en formar una familia. Fue un excelente padre, un magnifico compañero y un gran amigo. El mejor que tuve jamás.
Antes que él, tuve dos relaciones serias que me dejaron el alma llena de cicatrices y el corazón de miedos. Ambas fueron con mujeres. Las amé, con todas mis fuerzas, y tanta pasión casi me mata. Por suerte apareció él, justo a tiempo y me devolvió la vida.
De esta forma me prometí a mi misma que, después de él, no habría nadie más, ni mujeres ni hombres. Soy homosexual, no puedo compartir mi vida con un hombre que no sea mi marido y no estaba dispuesta a jugármela con otra mujer. La experiencia me decía que el dolor era inmenso, no por tratarse de mujeres, sino porque a ellas las amaba con todo el corazón y las heridas del amor son profundas y duraderas.
[ Continuará...]
Música: Lhasa De Sela - Con toda palabra.

Si tú no estás...


Una puesta de sol solitaria, una puerta que se cierra de un golpe, un adiós que significa que no volveré a verte, unas lágrimas que anuncian noches de insomnio y revisión de viejas fotografías, una sonrisa fingida, ausente, una novela romántica que acumula polvo de olvido, una caricia a la almohada, un suspiro que sale del alma. Si tú ya no estás, todo lo demás es vacío.